Anatomía de la onda

Saber cómo es una onda ayuda mucho

Más o menos todos tenemos una idea de cómo es una onda porque hemos visto uno que otro diagrama; pero, ¿puedes identificar sus partes?

En todo caso, ¿para qué nos puede servir cómo es una onda? 

Te sorprenderá saber que esto es la clave para poder entender la frecuencia y, más adelante, la naturaleza física de los acordes. Vas a comprender el origen de toda la armonía.

Vamos a empezar por desglosar a la onda parte por parte:

Podemos ver que hay 4 elementos principales:

La cresta es el punto más alto de la onda o donde ocurre la compresión del aire.

El valle es el punto más bajo, donde análogamente ocurre la rarefracción (separación de las partículas de aire).

La amplitud de la onda no es más que la diferencia entre los valles y las crestas, es decir, con qué tanta energía se comprime y se separa el aire. En el sentido cotidiano vendría a ser lo que está más ligado a qué tan fuerte escuchamos un sonido.

La longitud de onda es la distancia que hay entre cada cresta o entre cada valle. Para entender en qué afecta esto, analicemos el siguiente ejemplo:

Supongamos que tenemos una longitud de onda corta (roja) y una larga (azul).

Dado que el sonido se propaga casi siempre a la misma velocidad por el aire, la onda roja tendrá más crestas y valles en el mismo intervalo de tiempo que la azul. Esto tiene un impacto crucial en la frecuencia del sonido, es decir en su altura o nota; es decir, qué tan agudo o grave será el sonido que escuchamos.

En términos coloquiales llamamos "frecuencia" a la cantidad de veces que se repite un mismo evento. (Ej. Yo visito a mi abuela con mucha frecuencia)

Como vimos antes, una longitud de onda corta tendrá siempre una frecuencia mayor por repetir más veces la compresión y la rarefracción en el mismo intervalo de tiempo.

 

La respuesta es más simple de lo que parece:

Lo único que tenemos que hacer es medir cuántas veces en 1 segundo la onda recorre su propia longitud de onda.

En otras palabras, hay que contar cuántas crestas o valles se alcanzan por segundo. Cuando esto ocurre, decimos que la onda ha cumplido un ciclo.

La cantidad de ciclos que la onda cumpla por segundo lo traducimos en Hertz (abreviado Hz). 

Una onda de 10 Hz tendrá 10 crestas en un segundo, una de 20 Hz, 20 crestas, etc.