Guía para abordar una obra de piano

Únicamente hay que seguir 10 pasos

Poder interpretar una partitura en piano es una habilidad que necesita cualquier compositor independientemente el instrumento que toque. 

Puedes llegar a tener conocimientos de las partituras y de cómo leerlas, pero a la hora de sentarte a tocar, el proceso puede ser agobiante ya que no sabes por dónde empezar. 

Te sugerimos una guía con 10 pasos infalibles que puede utilizar cualquier pianista profesional de cualquier nivel para abordar una obra desde cero:

Lo primero que se recomienda para empezar una obra es ver los elementos iniciales de la partitura y la obra en sí. Estos son algunos ejemplos:

  • Compás
  • Tempo
  • Carácter
  • Armadura

También puede ser bueno conocer:

  • Autor
  • Historia de la obra
  • Año de composición
  • Dedicatoria
  • Arreglista o edición

En este paso lo que hacemos es anotar las digitaciones más "obvias" que veamos en la partitura.

Busca octavas o intervalos de notas más grandes y colócales la digitación obligada de 1 y 5. 

Basándote en esas digitaciones, asigna los demás dedos a las notas conjuntas.

  • El objetivo es mantener una postura natural con los 5 dedos en contacto con una tecla. Las notas conjuntas suelen ir con digitaciones conjuntas. Ejemplo: si Do va con 1, entonces Re va con 2, Sol con 5, etc... Siempre dentro de lo posible.
  • Las octavas se hacen con 1 y 5.
  • De ser posible, un dedo nunca repite.

Simplemente identificamos cuál de los dos pentagramas contiene más notas en el primer compás.

Se recomienda empezar a estudiar y a seguir todos los pasos siguientes sólo con esta mano que corresponda.

Recordando la teoría de compases, los compases binarios, ternarios y cuaternarios tienen 2, 3 o 4 tiempos respectivamente. 

Identifica y memoriza en qué notas caen cada uno de estos tiempos para poder sentir y acentuar el ritmo correcto del compás.

Lee, toca y practica con esta mano sin romper la digitación. Haz ajustes en la digitación inicial si es necesario.

El objetivo es desarrollar memoria musucular.

En el paso anterior comenzamos a tocar y memorizar, pero no definimos hasta cuándo parar.

En este paso debemos estudiar el primer compás terminando en el primer tiempo del siguiente compás (para lograr enlazar los dos).

También lo puedes hacer hasta sentir que has tocado una idea melódica concreta.

Ahora pasamos a tocar y memorizar la idea melódica o el compás con la otra mano.

Debes hacerlo hasta sentir cómoda y automática la digitación.

Ahora que ya se tienen ambas manos por separado hay que juntarlas.

Para hacerlo, lo primero que debemos hacer es identificar los tiempos del compás de la nueva mano y sobretodo ver en qué notas se intersectan con los tiempos de la primera.

Esto es lo que nos va a permitir estudiar con una buena sincronización.

Ahora que ya terminaste un compás, lo que debes hacer es aplicar los mismos pasos anteriores con el siguiente compás de manera aislada, es decir, sólo tocando ése hasta que te salga.

Para terminar, es recomendable que practiques la unión de todos los compases e ideas melódicas. 

Para esto vas a tocar desde el principio terminando con el nuevo compás que acabas de memorizar.