Sucesos de la canción

La clave está en: "¿cómo se siente mi canción?"

Sin duda uno de los procesos más importantes para componer una canción es establecer la armonía, principalmente la progresión de acordes. 

Para trabajar con acordes en canciones, debemos introducir el concepto de “sucesos de la canción”.

Los sucesos de la canción no son más que oraciones cortas que explican lo que puede estar ocurriendo en tu canción. Lo más aconsejable es escribir uno por cada estrofa de la canción.

Escribir los sucesos puede ayudarte tanto a escribir la progresión de acordes como un sinfín de cosas más.

Por ejemplo:

Si escribimos una canción sobre el reencuentro de dos personas, nuestros sucesos podrían ser:

  1. Hablar de cómo se conocieron: "Se conocieron en la escuela y fue amor a primera vista"
  2. Hablar de todo lo que vivieron juntos: "Viajaron juntos, jugaron juntos, lloraron juntos, etc."
  3. Hablar de cómo se separaron: "El hombre tuvo que irse a la guerra"
  4. Hablar sobre el reencuentro: "El hombre aparece de sorpresa en la casa, o el hombre nunca llega y se reencuentran en sueños, etc."

Una vez descritos los sucesos de la canción, debemos hacer lo siguiente:

  1. Reflexionar sobre las emociones que cada uno de los sucesos y anotarlas.
  2. Definir la emoción principal del suceso y asociarle la función armónica más apegada a lo que sentimos. 
  3. Trabajar la verticalidad de los acordes con las emociones secundarias. (Verticalidad se refiere a las notas adicionales que colocamos en el acorde, ya sean séptimas o cualquier otra nota)
  4. Trabajar la inversión del acorde tomando en cuenta que nos sirve para la mezcla de funciones armónicas y por lo tanto de las emociones secundarias con la principal.